Vistas de página en total

sábado, 24 de marzo de 2012

Un beso de luz

- ¿Cómo se llama tu marido, cariño?
- Juan
- Veo que tiene algún tipo de enfermedad
- Mmm, no
- Sí, como problemas respiratorios
- Bueno, el otro día estornudó un par de veces...
- Ya te lo decía yo cielo
- ¿Qué puedo hacer?
- Tranquila. Los espíritus están a su favor, los dos vais a ser muy felices
- Muchas gracias
- De nada amor. Un beso de luz para ti. (Entra en trance...)

Claro, tú estas en tu casa que no te lo crees. Tienes la oportunidad de hablar con un médium, ¿y le preguntas por tu marido? Pregúntale qué número va a tocar en la lotería, joder. Aunque te diría: `Mis espíritus no me permiten hablar de cosas de dinero blablabla...´
Pero tú en tu casa te lo pasas pipa, sobre todo cuando no aciertan ni una, o cuando se ponen a meditar con una vela en la mano. ¿No os dan ganas de llamar y preguntarle, cómo me llamo? Aunque no creo que os cojan el teléfono, porque solo la gente privilegiada/del programa puede contactar con la pitonisa azul.

No hay comentarios:

Publicar un comentario