Cuando llegas a 2ª de Bachiller, te das cuenta de que si quieres aprobar y sacar nota, tienes que estudiar. Pero eso no es tan fácil, o al menos para algunos. Para estudiar necesitas tener una cierta costumbre que has ido adquiriendo más o menos en la ESO, y ese hábito solo es posible tenerlo si de pequeño tenías una motivación que te empujara a estudiar. Porque si en primaria sacabas buenas notas sin estudiar, y es la ESO también, tú, lo que viene siendo hábito de estudio tienes poco. Seguramente no sacabas todo dieces, pero algún sobresaliente que otro sí, y eso no estaba mal, y menos si te lo habías estudiado la hora anterior. Y como eso te funciona, pues así todo el rato
Estamos ya en 2º y sigues igual. Estudiar se convierte en una auténtica guerra psicológica. Si le echas fuerza de voluntad a lo mejor puedes aprovechar el tiempo, pero no tienes hábito, y a la mínima vuelves a las andadas. Y además tampoco es que este curso te motive mucho, ni tampoco selectividad.
Más suerte tienen los que tienen la costumbre de estudiar, y no les cuesta tanto ponerse. Pero bueno, nunca sentirán el subidón de ir a un examen sin tener ni idea.
La solución está en que encontremos la motivación cuando somos pequeños, porque a estas alturas ya es muy difícil.
Espero que en la universidad la descubramos, ya que por lo menos vamos a hacer lo que queremos.
PD: Que vuestro hijo saque buenas notas en primaria y ESO, no significa que esté estudiando. Así que estad al loro, y motivarles. Pero no les digáis que si estudian podrán hacer lo que quieran en el futuro. Eso no aporta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario